martes, 30 de octubre de 2007

Leyenda de Tenancingo, Edo. de Méx.

Tenancingo desaparece.

Era la noche del 3 de octubre de 1892 vísperas de la fiesta de San Francisco de Asís। Las nubes en el cielo se apelotonaban; se avecinaba una terrible tempestad। Una tromba de agua amenazaba caer sobre el pintoresco pueblo de Tenancingo, cuyos habitantes en su mayoría dormían. En el desierto Fr. Pedr también estaba descansando en su celda de carmelita. Iban a dar las once de la noche, cuando de pronto unos golpecitos hacen vibrar con claridad la puerta de la celda en que duerme el padre y le despiertan, los toquidos que por tres veces se repiten van acompañados de una voz femenina que dice: "Pedro, Pedro, levántate que Tenancingo perece", al tercer llamado el padre está de pie, e inmediatamente toma un farol y acompañado del portero, se dirige a un lugar del monte conocido con el nombre de "el mirador", donde puede ver con espanto el peligro terrible que amenazaba a Tenancingo. Procede entonces a exorcizar la tromba amenazadora y Tenancingo queda a salvo, pues ésta se deshizo en gran parte y el resto en el cerro de las Tres Marías, al que reventó. Es creencia común que la Virgen Santísima fue la que le habló a Fr. Pedro para que hiciera lo que se ha referido.